Mujer practicando equilibrio corporal y atención plena

Mente, cuerpo y entorno

La búsqueda del equilibrio

Comprender cómo todo lo que nos rodea también vive dentro de nosotros.

Una relación bidireccional

Somos parte de un sistema

Tenemos la tendencia a creer que nuestro cuerpo es independiente de nuestra mente y que somos seres que nada tenemos que ver con nuestro entorno, pero no es así. Hay una relación bidireccional entre nuestro mundo interno y nuestro mundo externo. Aquello que ocurre en nuestro contexto nos afecta directamente.

Un ejemplo de ello sería una situación familiar disfuncional donde la comunicación es a base de gritos e infravaloraciones, enfermedades o un contexto socioeconómico desfavorable. Esto puede activar estados de malestar, tristeza, miedo, ira y ansiedad. Sin embargo, si nos encontramos en un entorno tranquilo, toda esta sintomatología puede disminuir.

De la misma manera, si nosotros le damos un valor negativo a un estímulo, este, aunque no lo sea, puede volverse perjudicial para nosotros y para el entorno. Una valoración excesivamente positiva también puede acarrear problemas. Por tanto, nosotros somos influidos por el contexto y este por nosotros.

También ocurre que mente y cuerpo han de estar en equilibrio. Si nuestra mente se encuentra bloqueada o dañada, tendremos más dificultades para avanzar; y si existe una patología física, pueden aparecer mayores dificultades motoras y cerebrales. Actuamos como un todo, como un sistema formado por tres elementos clave: mente, cuerpo y entorno.

Claves para avanzar

Un proceso construido a tu medida

01

Mente

Cómo interpretamos y damos valor a lo que ocurre.

02

Cuerpo

El lugar donde el bienestar y el malestar también se expresan.

03

Entorno

El contexto que influye en nosotros y que también transformamos.

Tu siguiente paso

Encontrar el equilibrio entre mente, cuerpo y entorno es una de las claves del bienestar personal.

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